Off The Stage – Pt. 6 – (Español)
(For English, here)
Albina Cabrera. Queda poco o nada por decir de la importancia del trabajo que Albina ha venido realizando no solo por más de una década en Seattle, EUA, pero desde sus inicios en su natal Argentina. Su incansable esfuerzo por traer la música latinoamericana a la mesa y a las principales plataformas ha impulsado trayectorias de incontables artistas latinos y latinas.
Con una vocación profundamente arraigada y un espíritu creativo y humilde, Albina nos platica de sus orígenes, sus motivaciones y metas. Los dejo con esta sexta y última entrada de Off The Stage. El máximo de los respetos y admiración a esta gran mujer que espero les inspire tanto como a mí.

SoG: La verdad que al recibir tu respuesta tan inmediata me sorprendió un montón. O sea, cuando empecé toda la serie, en una de estas entrevistas con una colega periodista, argentina también, Karen Fernández de Music Between Us (MBU) [Léela, aquí] muy amable y chingona ella. En algún punto de la conversación le preguntaba sobre una reflexión después de dedicarse al periodismo musical. Y palabras más, palabras menos, ella me decía como: “Hay que ser un poco caradura y no tener miedo a ir y preguntar a la gente“. Y bajo ese contexto/consejo me pasaste por la mente inmediatamente, porque he seguido tu trabajo y he admirado tu trabajo ya por años, que me parece super admirable y digno de los máximos respetos …
[Un michito cruza la pantalla de la cámara y por supuesto capturó mi atención]
¡Ay, qué hermoso gatito! ¿Cómo se llama tu gato?
Albina (A): Mi gato se llama Yoni B, como la canción de El Mató a un Policía Motorizado (El Mató).
SoG: Ay, gran nombre. Qué hermoso gatito.
A: Hermoso. Yo trabajé varios años con El Mató.
SoG: ¡Sí!, sí sabía. Qué increíble, bandísima. Me encantan.
A: … Pero un poco lo que me estabas diciendo, creo que ser caradura es básicamente la respuesta a todo. Justamente ayer subieron un corte de un periódico de aquí de la ciudad de Washington que se llama Latino Herald (velo aquí). Me preguntan: “Bueno, ¿y cómo lo lograste?“. Y literal fue mandando correos electrónicos sin respuesta durante meses hasta que en algún momento alguien me respondió. Entonces es como “tirarse a la pileta”, como quien dice.
SoG: Sí, sí. Es estar ahí insistiendo. Y por eso también con este consejo [de parte de Karen] dije: “Ay, le voy a escribir a Albina“. O sea, porque ya estabas en mi cabeza, y yo pensaba como: “Si esta serie crece y a lo mejor en algún punto ya tiene como que alguna posición periodística esto, a lo mejor ya le puedo empezar a escribir a gente de ese calibre”, ¿no?
Pero acabando {la entrevista} dije: “No, chingue su madre, le voy a preguntar a Albina“.
A: Ay, por Dios. Claro!
SoG: Y en ese momento que me respondes como en dos minutos fue como: “¡Ahuevo, sí!”.
A: Una señal, ¿viste?
SoG: Sí, tal cual. Estuvo muy cool. Entonces estoy muy agradecido porque no siempre se recibe esa apertura.

[Albina Cabrera – KEXP DJs Profile picture]
A: Total, me súper alegra que me digas esto y que me tengas en algún lugar. La verdad que para mí es como hablar con un colega, you know, y siempre que alguien me contacta para hablar conmigo, me sorprende y me agarra el síndrome del impostor. Decía: “¿A mí, por qué? O sea, no tengo nada, absolutamente nada extraño para compartir“.
Lo tomo como una charla de los colegas, pero creo que siempre no se va de mí esa misma sensación, que creo que vos tenés ahora, y que yo le tenía cuando empezaba también, es de decir: “Bueno, ¿me responderá? ¿Y qué pasa si me responde o no?“.
Yo hice literalmente una carrera, en un programa de radio de Buenos Aires [Argentina], cuando fue el boom de las radios digitales. Mandando mensajitos y cuando nadie lo pensaba, no sé … me acuerdo, como por no nombrar bandas, cuando Tan Biónica era enorme en Argentina, de repente se iban a un sucucho a hablar conmigo y yo no entendía por qué. Y lo mismo con bandas como El Mató.
Y después creo que, de ir acompañando esos movimientos independientes, como que la gente te dice que sí, ¿entendés? Yo creo que, si hay una sensación de entrevista y conversación honesta, creo que siempre te van a decir que sí, no importa el calibre de la persona, la verdad.
SoG: Me sorprende que también te dé ese síndrome del impostor. Bueno, creo que nos da a todos. Pero, o sea, viendo tu trabajo y hablando con muchos camaradas/amigos y demás, cuando les platiqué que íbamos a tener esta plática, la respuesta siempre fue como: ” ¡No mames!, ¿en serio?”.
Y, no sé, estoy sorprendido de tu humildad y tu apertura para esto. Muchas gracias.
A: No, por favor. Gracias a vos, realmente.
[Después de fanear un poco, tuve que contener mi admiración descontrolada]
SoG: Pero bueno. Vamos a empezar con un jueguito con el que suelo empezar esta serie de entrevistas, que también da un poco para romper el hielo.
El contexto es: los aliens existen y han venido a la Tierra para reestructurar todo en el mundo. Tienen la tecnología, y el poder de hacerlo.
Han estado estudiando la humanidad y están convencidos que la creatividad, las artes, la música, etc. son lo que nos distingue de cualquier otra especie. Entonces, se quieren enfocar en eso. Y de alguna manera, sobrevolando Seattle, pensaron que los estudios KEXP es el lugar perfecto para aterrizar. Aterrizan, entran al Live Room y te ven de arriba a abajo, probablemente preparando alguna sesión de la banda latinoamericana del momento. Y piensan que eres digna representante humana de las artes y la música. Tú eres la persona que va a decidir al respecto.
Y como representante, te toca decidir cómo reestructurarías la industria musical, si cambiarías algo, ¿qué cambiarías? Tienes el superpoder de los aliens, entonces cualquier idea es válida.
A: Ay, yo me siento un alien. Eh, pero …
SoG: Todos lo somos.
A: Todos lo somos. Mirá, yo creo que lo que cambiaría será quizás muy sencillo y romántico, pero a mí me parece que el problema de la industria musical y de cualquier otra área que involucre desarrollar algo, un servicio, un producto, una rama del arte, es cuando se nos satura el tubito de la curiosidad, me parece.
Entonces, me parece que cuando uno entra a la industria musical empieza a transformarse en esa “máquina de cortar churros”, como decimos nosotros, y a mí me parece que la reestructuración viene por esa curiosidad. Yo creo que es lo único que yo trato de mantener absolutamente vivo para que no me pase lo mismo.
Me parece que la industria a veces se termina manejando por performance, por cómo un artista le va, y también confunde lo masivo con lo popular. Yo estoy muy a favor de lo popular, como ese sentimiento que el pueblo genera con, por ejemplo, alguien que yo creo que es masivo y popular, Bad Bunny.
Bad Bunny es popular, y ¿por qué? Porque no solamente ha logrado meter su música en cualquier clase social, sino que también permite que el pueblo, ese que adolece de cosas o que carece de cosas por ese mismo sistema capitalista, se sienta representado y feliz. Cuando alguien le da felicidad a la gente, le genera como ese puente popular, y a mí me parece que la industria musical a veces confunde eso. Entonces, trata de estandarizar sonidos tanto que hoy decimos “Latin music”, y es un término muy difícil de explicar, muy difícil de desarrollar, muy difícil de involucrarse en él, porque muchos de nosotros quedamos fuera.
Así que yo le diría a los aliens primero que nos otorguen el poder de ser las personas más curiosas del mundo por siempre, no importa cuántos años pasen. Eso por un lado. Por otro lado, que nos otorguen el poder de la humildad para que los compañeros que ya están hace cuarenta años liderando la industria musical, que no tengo nada en contra de ellos, pero me parece que hay que saber cuándo pasar el micrófono. Yo ya a mis treinta y ocho años siento que hay cosas que se me escapan, entonces necesito rodearme de las juventudes, necesito estar en los territorios y necesito ir a ver música. Y todo eso está conectado con la curiosidad y con la humildad. Es difícil porque justamente el sistema capitalista lo que te hace empujar es a querer más y más y más. Y si estoy acá y puedo tener más, entonces, “¿por qué me voy a ir si este es mi lugar?”.
Entonces, ya después nos vamos a las capas de, en mi caso, como mujer, o disidencias, o minorías, que históricamente han sido oprimidas, como en lo que es las raíces musicales de casi todos los estilos, son raíces negras, raíces afro que históricamente han estado siendo usadas/ultrajadas por la industria musical. Absolutamente utilizadas para beneficios de otros, desde las grandes {Labels} haciéndoles grabar a artistas blancos demos de compositores de artistas negros, hasta que nuevamente haya sido una persona como Bad Bunny y no alguien como Tego Calderón, quienes hayan llegado a esa popularidad.
Creo que hay todavía una cuestión de colorismo, hay una cuestión profunda de racismo, hay una cuestión profunda de xenofobia en nuestra industria musical y de una profunda misoginia, … Y si las estructuras se están tambaleando es porque estamos luchando y presionando, pero loco, ¡hace décadas! que son estructuras profundamente desiguales. Entonces a mí me parece que le pediría a los aliens quizás un manto de humildad y una profunda inyección de curiosidad.
“… que nos otorguen el poder de ser las personas más curiosas del mundo por siempre…“
SoG: [Hay mucho por cambiar … ].
A: Hay muchas cosas todavía por cambiar, amigo, pero me parece que las cosas están cambiando. Yo lo que diría también de la forma en que cambia la industria musical, yo siempre digo que cuando la periferia se agita, el centro le presta atención. Entonces, si de repente las escenas musicales y los artistas deciden dejar de mirar hacia el norte y empieza a mirar hacia los costados y alrededor, todo va a cambiar. Entonces, fortalecé las escenas de tu territorio. Bueno, pero no hay infraestructura. Créala.
SoG: ¡Claro! “Crea escena local”.
A: Créala simplemente. Me parece que, hoy por hoy, las capas independientes y alternativas, que es “my shit”, que es como lo que a mí me interesa, que es lo que yo quiero ver, lo que yo quiero desarrollar, es ciento por ciento mirando los costados y yendo a golpear a la puerta para armarte tu equipo. “¿Sos fotógrafo?, ¿pintor?, ¿diseñador visual?,¿Te gusta mi música?, … vayamos a crear juntos esto, vení siempre a mis conciertos, …”. ¿Cuáles son tus bandas espejo? Pero no las bandas espejo de la escena europea, londinense, etc. Cuáles son tus escenas ahora para que vos estés tocando todos los fines de semana, … Entonces, sí o sí es mirar para los costados y sí o sí es ir a esas trincheras que son de las que yo vengo.
SoG: [Por supuesto enfocarse en las lateralidades].
A: Yo no hubiese estado acá si los artistas no hubiesen confiado en mí cuando yo le hablaba a doce personas en una radio universitaria, o en una radio comunitaria en el último rincón de nuestros barrios. Cuando yo lo hacía, no había {estación de} radio, ni FM ni AM, que me quisiera, entonces agarraba y hacíamos, con las organizaciones políticas donde yo pertenecía, radios abiertas y salíamos a la calle con speakers a leer las noticias y entrevistar a los artistas del barrio. Si yo no hubiese tenido eso y si los artistas no hubiesen confiado en mí, yo no estaría acá. Y viceversa, ¿entendés?
Y así podemos ver que mi crecimiento radial coincidió con el crecimiento de mi banda preferida, El Mató, por ejemplo. Que El Mató viene desde esa construcción, viene de las radios universitarias, viene de las comunidades DIY de los barrios. Entonces, a mí me parece que ese es el path. Y ahora lo que ha cambiado en esta nueva generación es que la verdad podés ser tu propio medio, inclusive lo podés hacer vos solo.
Pero bueno, un poco decirle a los aliens eso. Yo creo que, si cambiamos algunos valores, el resto se ajusta. Porque de verdad que la industria musical actúa desde el mismo lugar que actúa el sistema capitalista de por sí.
SoG: Justo eso es lo que yo quería concluir de esto. Creo que lo que tenemos que cambiar es el cochino sistema que está poniendo “producción a lo bestia” por sobre la curiosidad y la creatividad. Y tendría que ser al revés.
Y también me gustó mucho los puntos que mencionas, porque justo esta serie la empecé con ese espíritu de hacer/fortalecer la escena.
Porque la escena de Viena existe, pero tenía yo esta sensación de que falta algo y falta que vean cómo están funcionando las cosas allá afuera. Falta que creemos algo y si nadie lo está creando, creo que lo voy a hacer yo. Voy a poner estas ideas, y visiones, para justo encontrar similitudes, diferencias y demás, para que eso nos ayude aquí a generar discusión, explotar la curiosidad …
Y en México, digo, para dar un poco de contexto, yo no soy ni periodista, ni comunicólogo, ni nada del estilo, soy matemático. Me gusta lo que hago, sí, porque las matemáticas es lo que se me da, pero mi corazón está full en la música. Y en México organizaba conciertos/showcitos para las bandas amigas de nuestra región (Guanajuato/Bajío, México), justo con esta misma sed de: “Chale, si no van a estar tocando en Ciudad de México, ¿por qué no hacemos un show aquí todos nosotros?”. Tenía esta necesidad de crear escena, de ayudar a mis amigos creativos. Yo a lo mejor trabajando wherever como matemático, pero justo estando activamente creando escena con mis camaradas.
Entonces vengo acá, y además del proceso de adaptación, comienzo a conocer esta escena, porque obviamente tengo que estar yendo a conciertos para mantenerme vivo y alegre. Y en esta búsqueda, una cosa fue llevando a la otra y ahora ya estoy en esto de entrevistas que, de pura curiosidad como de “¿qué podré poner ahí para generar un impulso entre los colegas de aquí?”.
A: Increíble, así se hacen las cosas, así se arman las escenas. Así que felicitaciones por eso, realmente. Y ¿publicás en español?
SoG: Gracias.
Publico en inglés, porque, aunque el idioma principal aquí es alemán, pues mi nivel de alemán dista mucho de poder escribir algo así. Y para hacerlo más universal, pues todo lo publicamos en inglés. Pero bueno, igual puedo hacerlo en español, también.
[Y fue aquí el momento en que decido que Off The Stage va a ser bilingüe. Democratizar mi trabajo.]
A: Dale. Buenísimo, boludo.
“…yo tengo dos pilares en mi vida, uno es la música y el otro es la política.”
SoG: Me noté muy identificado con lo que decías. Y es que, de hecho, también es algo que yo ya notaba de tu trabajo, lo que me gustaba mucho es que justo usabas tu plataforma para hablar de lateralidades, de diversidad, de políticas sociales, de las historias que hay detrás de álbums latinoamericanos. Eso me parece muy admirable.
O sea, está muy chido porque es usar una herramienta que ya tienes por tu trabajo y por tu carrera y usarla justo para “vencer al sistema desde adentro”, por decirlo de una manera. Aprovechando que ya estás ahí, y pensar “va, vamos a ocupar esto para hacerlo en lugar de vertical o piramidal, vamos a hacerlo más horizontal y darle spot a estas personas”.
Y yo me pregunto, ¿Qué te inspira o qué te motiva para seguir haciendo esto sin querer tirar la toalla? Porque me imagino es demasiado con lo que está pasando …
A: Sí, yo quiero tirar la toalla todo el tiempo. Te soy sincera, mirá, yo tengo dos pilares en mi vida, uno es la música y el otro es la política. Estoy involucrada en la política desde que tengo veinte años. Estuve en organizaciones políticas de mi país durante muchísimo tiempo, y sé lo importante que son las historias y lo que se teje en los territorios. Entonces, al estar en otro lugar y al entender qué significa ser latino en los Estados Unidos, empezar a involucrarme y … yéndome con treinta años (tengo treinta y ocho ahora), sin inglés, mis capacidades son mucho más distintas y mis vivencias son mucho más distintas que los chicos que crecieron en un colegio bilingüe, que los compañeros de México que crecen con una cuestión bicultural, fronteriza natural, o inclusive los compañeros caribeños que nacen con una cuestión bilingüe natural, porque viven en Puerto Rico, porque viven en Dominicana, ¿entendés?
Como muy diferente de las diásporas de las primeras, segundas, terceras generaciones de latinos en los Estados Unidos. Yo empecé a darme cuenta que conectaba más con sus papás o sus abuelos que habían venido, porque teníamos la vivencia de venir en nuestra adultez a Estados Unidos y aprender un idioma … la verdad que es algo muy difícil y de la única forma, la única herramienta que yo encontré en mis aguas sólidas era la política y la música.
Entonces, también fue una forma de hacerles saber que estaban dándole respuestas a un consumo vivo, sólido, sostenido e In crescendo de audiencias que estaban consumiendo nuestros contenidos y que ahí lo que se le tiene que entregar es la construcción de una relación honesta. Es entender que los movimientos migratorios siguen sucediendo. Y es entender que porque seas un compositor de música nacido en Latinoamérica no necesitás estar solo en un escenario aparte con todos los latinos, porque quizás hacés un gran punk rock y podés estar perfectamente con las escenas punk estadounidenses.
… Pero sí, quiero tirar la toalla todo el tiempo. Todo el tiempo. Y los únicos que no me dejan tirar la toalla es mi gente y generalmente mis oyentes y la comunidad musical. O sea, un gran amigo mío me dice: “Yo sé que ya no das más, pero por favor, te necesitamos. Vos no te das una idea lo que generás“. Y yo no me doy cuenta. Entonces, claro, yo por eso viajo, para estar actualizada con la música, pero también para darme cuenta del efecto de mi trabajo.
Pero la política y el estar desde adentro diciendo cosas para mí es fundamental. Yo aprendo del mundo de la política, de la economía, de cómo le va a la gente, de la sociedad a través de la música. Entonces, yo la comunico desde ese lugar también, no puedo realmente hacerlo de otra manera. Y mucho más ahora, donde “es cool” ser de derecha, donde “es cool” no hablar de política, donde “es cool” ser una ameba, porque las amebas no molestan. Entonces, si no molestás, vas a recibir reconocimiento.
SoG: Sí, claro. {No incomodar se incentiva y se reconoce}
A: Y entonces ese es un grave error, porque esos reconocimientos tienen fecha de expiración. Además, la vida es una sola y muy corta, y yo quiero morirme y que haya un legado y haber generado una historia. Que es que se hable de mí como alguien que construyó cosas, no quiero ser un número más en este sistema. Prefiero que se me recuerde como ese grano en el culo, como esa molestia total. Prefiero que se me recuerde así antes que no se me recuerde.
[Noches de Rock en Español – @nochesderockseattle – 29/09/2026 post]
SoG: Pero todos los que te recordarán como un grano en el culo son los que realmente necesitan todos los granos del culo del mundo. Y todos los demás … de hecho, cuando preparaba esta entrevista, justo tenía algo que quería comentarte y simplemente era: ¿Te das cuenta la influencia que tienes? a nivel Latinoamérica, y las posiciones que pueden tener mujeres, o el poder que pueden tener.
O sea, sé que la responsabilidad es de todos, de hacer esto horizontal y procurar una genuina diversidad e igualdad. Y tengo la percepción de que se le suele poner justo toda la responsabilidad en los hombros a las representantes que ya están ahí. Pero esto tiene que ser horizontal.
Ya me has comentado un poco tu labor en la representación y horizontalidad del medio, pero ¿cómo ha sido? ¿has sentido apoyo al respecto? ¿o realmente te lo estás aventando tú solita? ¿Has encontrado una comunidad que te ha apoyado en esta batalla de responsabilidad?
A: Claro. Ha sido una construcción. Y mi equipo es latinoamericano e iberoamericano. Yo ahora sí puedo decir que tengo una red. Pero, no sé, siempre fui muy punk yo.
Y he tenido que encontrar esa comunidad local, la construí. Es como contactarme a todos los latinos de acá, o por ejemplo, hace dos años empecé una noche llamada Noches de Rock en Español. Yo cuando estaba creciendo, cuando tenía quince años, yo no te escuchaba Soda {Stereo} ni loca, no te escuchaba a Caifanes jamás en mi vida. Me parecía todo música de viejos meados. Me parecía como un paradigma horroroso, que para nada coincidía con lo que yo pensaba de la música, de lo que era el rock en ese momento. Claro, imaginate, yo era fan de El Mató a un Policía Motorizado, era como la otra escena que venía en el nuevo milenio. Entonces, ¿qué sucedió? Cuando yo me voy de Argentina, todo tu soundtrack cambia desde lo que escucha la gente en los autos, te habrá pasado a vos igual. Como cambia lo que suena en una tienda cuando vas a comprar la verdura, … cuando cambió todo eso y de repente yo escuchaba que alguien ponía a Gustavo Cerati, … ahí uno entendió la relevancia de la música de nuestros territorios. Y decir: “Wow, claro, el rock en español fue esto“. Ah y claro, que me parecen unos viejos meados en algún punto, muchos de ellos son unos cancelados, pero así empecé como a extrañar tanto. Y yo decía: “Bueno, no, pero si conocen Soda Stereo, ¿cómo puede ser que no conozcan Virus?“.
Y como empecé a notar estas cosas, y empecé una noche de rock latinoamericano. Empezaron diez/seis personas, y ahora ya nos estamos mudando a un local de doscientas, porque es el único lugar de todo Seattle donde podés escuchar rock latinoamericano viejo y nuevo. Y la construcción {fue de que} nos escribíamos por Instagram. Y empezó un colectivo artístico, empecé a armar esas cositas y ahora quiero empezar a armar conciertos. Pero respondiendo a tu pregunta, no, no me doy cuenta. Me doy cuenta cuando salgo de Seattle, de ese impacto.
Por eso una vez al mes mínimo, tengo un viaje internacional, Para mí es como el alimento energético que necesito. No porque necesite reconocimiento, sino porque a veces siento que estoy trabajando a ciegas, pero porque obviamente trabajo en otro territorio, y no veo si este mix que hice durante todos estos días, estas horas, si generó algo en alguien, si alguien descubrió una canción, o algo. Y solo cuando yo recibo los mensajes de los oyentes, cuando me escriben historias increíbles, {ahí me doy cuenta}.
El otro día, no suelo poner música vieja, me enfoco en la música moderna latinoamericana, pero pongo Víctor Jara porque había entrevistado a Tom Morello y me había hablado de él, y que es muy fanático de él. Lo pongo en la radio y recibo un correo de una chilena, de familiares de exiliados que se habían ido a los Estados Unidos con los discos de Mercedes Sosa y de Víctor Jara escondidos y que había crecido con eso y que nunca había escuchado a Víctor Jara en su vida en la radio.
“Para mí no es un trabajo, para mí es lo que vivo, es lo que respiro.“
SoG: Wow! El impacto directo de una canción en la radio.
A: ¡Si! Cuando a mí me escriben esas cosas o cuando me dicen: “Albina, me encantó esta banda nueva Depresión Sonora. Me fui a una cita con una chica, le puse Depresión y ahora somos fans y estamos saliendo“. Y decís: “Claro, esto es hermoso“.
Y de la misma manera, bueno, México es como mi casa … si mi gente de México me dice que la cosa va bien, la cosa va bien. O sea, para mí ese es mi termómetro. Ni siquiera Argentina, para mí México es mi termómetro total. Obviamente con el tiempo también empecé a viajar más, pero el apoyo que a mí me dio México, no siendo mexicana, ¿entendés? Porque uno también siente esa, no presión, pero sino decís: “Bueno, ustedes comparten frontera“. Hay una relación política e histórica muy fuerte con los Estados Unidos. Muy cabrón. Buena y mala también. O sea, una historia sumamente compleja. Y haber aprendido eso, que mis mejores amigos sean de México, y haber entendido por lo que pasan y muchísimo más en estos tiempos de mierda, de persecución total a la comunidad, más que nada mexicana y centroamericana, para mí ha sido como un antes y un después para mi vida, en término de sentimiento latinoamericano. Y a mí eso, eso es lo que me salva, digamos, Latinoamérica. Y eso a mí me da como las alas para seguir volando y es el termómetro de algo que es mi vida, es mi pasión, boludo.
Para mí no es un trabajo, para mí es lo que vivo, es lo que respiro.
… Pero sí, mi comunidad es internacional, local también, obviamente. Mi comunidad de acá que me apoya con los años y así. Todo lo que te he venido contando es un proceso de ocho años.
SoG: Sí, te entiendo. Es un proceso larguísimo. {Mismo que he ido cruzando}
A: Ahora no te voy a decir que todo es todo malo, Washington y Seattle son un bastión progresista en el medio de una marea roja republicana. Entonces, estoy muy agradecida por estar acá y estoy muy agradecida también porque de a poco me están dando y abriendo las puertas y confiando en lo que hago. Pero empezaron también a confiar en eso que hago porque empezaban a ver que mi pueblo me apoya.
SoG: sí, Te apoyan. {Te respaldan}
A: Entonces, si mi pueblo me apoya, yo sé que esto está vivo. Sé que lo que hago, digamos, como una retribución personal, está más o menos bien. Que es posible, en términos generales de nuestra escena, ser reconocidos y ser respetados de la misma manera que es respetada una escena estadounidense o una escena europea, que eso es para mí el objetivo de mi vida. Y que además vienen más personas atrás mío, eso es lo bonito.
Eso es lo bonito. Así que sí, la respuesta: sí, la he ido encontrando y construyendo.
“… si mi pueblo me apoya, yo sé que esto está vivo. Sé que lo que hago … está más o menos bien.”
SoG: Fascinante, fascinante. Es que me encuentro … se me ha enchinado la piel como tres veces en todo tu relato.
A: A mí también.
SoG: Porque también me encuentro reflejado en eso. O sea, es esta experiencia migrante, llegar a un país en el que no hablas el idioma, que te anden pendejeando justo por eso, cuando uno es como de: “Carajo, ¿sabes lo inteligente que soy en mi propio idioma? No me estés ninguneando solo por eso“.
También lo de que tu soundtrack cambia cuando migras, es algo tan real. Hace unos días estaba con un camarada que me está ayudando a diseñar la identidad gráfica de la serie y demás. Él es guatemalteco y es diseñador industrial, Martin Vaquez {shoutout}, Tiene aquí {en Viena} su estudio, MarsoStudio, donde hacen tufting y demás. Buenísimo este güey. En fin, con él estábamos platicando de que cuando vivíamos en nuestros países, en nuestras ciudades, escuchar a veces estas bandas de viejos meados, como dices. Como que daba tantito repele, pero en México, por ejemplo, para mí era la banda norteña, el regional mexicano. Muy típica pero a veces era muy escandalosa y cuando vivía allá, yo era como de “no tengo tantas ganas de esto. O sea, no lo juzgo, pero no es lo mío”.
A: Sí, no era lo tuyo, “no era cool”, sí, total.
SoG: Ajá, exacto. También yo de chamaco meado, de adolescente. “Yo puro punk, yo puro rock”.
A: Sí, total. Exacto.
SoG: Y migras, y en el momento en el que cambia todo tu soundtrack, no sé, se ponen de moda los corridos tumbados, escuchas un corrido tumbado de repente en la calle y es como: “¡Oh! ¡a la verga! ¿qué es esto que siento?“. Y te mueve fibras.
A: “Soy yo”, te empieza a decir “soy yo”. Claro.
SoG: Sí, te mueve fibras loquísimas. Y ahora he escuchado muchísimo más regional mexicano que en toda mi vida viviendo en México. Y justo también, no es que alguien te ponga ese estandarte, pero como latino migrante tú lo tomas y dices: “Voy a enseñar esto a la gente de aquí, porque esto merece más reconocimiento“.
Entonces me veo reflejado en todo lo que haces y, de nuevo, y te lo voy a recordar para que no te vuelva a dar el síndrome del impostor, que es super admirable lo que estás haciendo, porque lo estás haciendo y capitalizando realmente. O sea, igual también vale mucho que entre amigos nos compartamos discos y demás, eso también es algo muy real para compartir cultura. Pero tu trabajo está ahí a una escala inmensa y lo vemos en todos lados.
Como mexicanos vimos tu trabajo en cuanto llegaste ahí y fue como: “Ella es una de nosotros, claro, Argentina, sí, pero una de nosotros, no importa”. Tú estás ahí y se puede, y le digo a mis amigas: “Morras, miren, vean, ella está ahí, sí se puede”. O sea, es algo muy chingón. Nadie te puso ese estandarte, tú lo adoptaste y lo estás llevando a una escala muy cabrona.
Y podría decir que cada migrante nos ponemos ese estandarte. Para lo que sea, si nos encanta la música, es para la música. Si nos encanta el diseño, pues el diseño … lo he notado mucho y me reconforta mucho ver eso. Que tú también tienes ese impulso …
A: Qué lindo. Ay, sí, amigo.
[Ambos con los ojos llorosos]
SoG: Es increíble, es muy chingón, y muy desgastante, pero es increíble.
A: Muy desgastante, amigo, pero profundamente gratificante cuando uno lo ve. Me emociona hasta las lágrimas porque es muy bonito, boluda. ¡Aguante la música!, o sea.
SoG: ¡Aguante la música!
A: Sí, totalmente. A mí me parece algo muy, qué sé yo. La verdad que a mí me parece que esto le pega a la gente, los oyentes, esto que me contás de sentirnos interpelados y todo eso. Cuando entendés lo difícil que es cuando uno se transforma en migrante o cuando uno es un artista independiente que no es un nepo-baby. Cuando uno es una persona a la cual le afectan las cosas de la vida … Le afectan que le suba el alquiler, o que ha crecido en situaciones de carencia y humildad, o en situaciones muy humildes, o cuestiones muy severas y muy difíciles. Yo sé que toco a esas personas mucho más que a los fresas, en el sentido musical. Los amo, tengo millones de amigos fresas que admiran mi trabajo y yo admiro el suyo, pero hay un trauma bonding, you know…
SoG: Sí, sí. {Y la conciencia de clase, también}
” ¡Aguante la música! “
A: Con todas esas generaciones de compañeros y compañeras latinoamericanos que sabemos lo difícil que es la vida. Entonces, es gratificante entenderlo desde ahí. Por eso yo siempre cuando viene una morra y me dice que: “No, vos no sabés lo que a mí me cuesta“, y que yo te veo a vos, te doy toda mi atención ahora.
Vos no sabés lo mal que me pone, que no logro leer todos los mensajes que me llegan o los correos que me llegan, amigo. No lo logro. He intentado un montón de sistemas, he intentado armar un form para que me lo suban directo, así yo no tengo que ir mail por mail. He intentado hacer mails, he intentado ponerme un día para leerlos … Es imposible. Yo tengo hoy en mi bandeja de entrada sesenta y dos mil correos electrónicos sin leer. ¡Sesenta y dos mil! ¿entendés?
SoG: ¡Wow! ¡Un chingo!
A: Algún día los leeré, no sé, y estoy ahí experimentando para tratar de empezar a extraer los que son propuestas musicales o son correo electrónico escribiéndome y escucho. Tengo mis momentos de escucha, obviamente, pero bueno, tenés también que balancear tu propia curiosidad de escucha. Tengo que ir a conciertos, tengo que escuchar música y estar fumándome un porrito y que un disco me parta la cabeza. Yo quiero que me siga pasando eso. Porque cuando a mí me deje de pasar eso, me transformo en una cortadora de churros, como te decía. Pero me da muchísima presión y muchísima ansiedad que yo no pueda estar escuchando {todo} lo que me recomiendan o leer todos estos mensajes.
Por eso también me gusta mucho ir en persona, porque {voy} y después me quedo hablando dos horas con toda la gente de ahí. Y me dan su sticker, el llaverito, y la cosita, la postcard que hicieron a mano… Esas cosas a mí me fascinan y las tengo todas guardadas por país y por momento donde me las han dado. Y ahora pienso hacer ahí una pared de arte porque quiero empezar a transmitir desde acá mis cosas. No sé bien todavía, pero me quiero poner toda esta pared con todos esos recuerdos.
SoG: Qué chingón. Sí, con todos esos regalos.
A: Si!. Y a mí la verdad que KEXP en estos momentos me ha cuidado un montón, a mí me cambió la vida. Yo siempre le digo a Chris Kellogg, que es el jefe total, mi jefazo. Yo le digo: “O sea, vos, loco, a mí me cambiaste la vida, literal“, y la de toda mi familia también.
Pero bueno, nada, podríamos hablar horas sobre todo esto, amigo.
SoG: Sí, del trauma bonding de migrar …
A: ¡Del trauma bonding de migrar!, boludo, sí.
SoG: Sí, sí. Y es que es muy diferente migrar con el privilegio de tenerlo todo, a migrar y rasgarte con tus uñas. Está muy cabrón. O sea, y podríamos llevarnos así horas, como dices.
Pero, wow. O sea, si tenía expectativas sobre esta plática … Ya sabía cómo eras, y ya sabía todo esto que me comentabas, tu postura y demás, que de nuevo encuentro super admirable.
Estoy mega agradecido por tener esta plática porque has vuelto a mover fibras que a mí me motivan a hacer esto. O sea, porque esto, aunque lo haga por amor al arte, mi amor al arte es mucho más grande que cualquier otra cosa y me has inspirado a seguir haciéndolo. Si tenía dudas de: “a lo mejor esta va a ser una serie de una ocasión y ya, no importa”. No, me has inspirado a: “tengo que hacerlo más veces. Y traer más exponentes latinoamericanos y latinoamericanas”.
A: Sí, y yo te entiendo. No, yo estoy agradecida con vos. Te empujo a que lo sigas haciendo. Realmente lo necesitamos. O sea, literal, ya después te puedo llegar a decir, sigamos en comunicación, porque, por ejemplo, yo ya estoy trabajando con bandas, vos estás allá. Decime a dónde hay que tocar, con qué promotores hay que hablar, etc. O sea, estas conversaciones son las que generan esos puentes, you know.
SoG: Exacto. {Crear escena global}
A: Entonces yo estoy agradecida con vos de que creas que yo tenía algo para contar, de que hayas tenido una hermosa conversación conmigo al punto de hacerme llorar y emocionarme por el lugar bonito, de lograr ver ese proceso, ese paso, ese tránsito, de entender que nada es en vano. Así que yo también te empujo a vos a lo mismo y a que tengas la línea directa para cuando dudes, me mandas un mensajito o cuando necesites algo, me mandas un mensajito, y yo respondo, con delay, pero respondo, compañero.
SoG: Sí, eres increíble. Muchas gracias. Y si hay algo que yo pueda ayudarte, no dudes en escribirme.
A: Totalmente.
SoG: Te puedo hacer una última preguntita ya para cerrar {y procesar el llanto.}
A: Sí, claro.
SoG: Esta pregunta, de hecho, la tomé de una de mis periodistas musicales favoritas, es Susana Medina (Mezclas Abruptas), de México. Y es otro juego mental.
Un día despiertas en medio de la calle, miras a tu alrededor y estás frente a tu hogar de la infancia. Decides tocar la puerta y cuando te abren te ves a ti misma, una Albina de niña, y tienes la oportunidad de decirle una cosa para asegurar que esta pequeña Albina se convierta en la mujer tan exitosa y admirable que eres ahorita. ¿Qué álbum o banda le dirías que escuche? Un imperdible para desencadenar en la Albina que eres ahorita.
A: ¡Uf! primero le diría: “vas a sobrevivir”, y segundo le diría que escuche … ¡Wow! ¿qué disco? Mmm. No sé, pero yo te voy a decir la verdad, un disco a mí me acompañó y que forma parte de mi vida y mi juventud es La dinastía Scorpio de El Mató, obvio.
SoG: Claro.
A: Pero si hay una canción, una interpretación a la que yo siempre vuelvo, es Canción de las simples cosas de Mercedes Sosa, ¡one hundred percent!
SoG: Wow! Sí, qué linda.
A: Sí, “Canción de las simples cosas” de Mercedes Sosa me parece que es muy bonito porque es cuando ella dice uno siempre vuelve a …
SoG: los viejos sitios donde amó la vida.
A: Donde amó la vida. Y me parece muy interesante y mucho más ella con su historia, ella siendo la única mujer fundadora del nuevo cancionero latinoamericano en Mendoza, de hecho, en Maipú, donde yo nací. Y siendo una de las grandes intérpretes y una de esas personas que logré entrevistar a su familia y que vivió el exilio, que vivió el ser la única mujer en el room durante muchos años y que representa la voz de nuestro folclore latinoamericano. Que si bien yo me tiré al rock, encontré en el folclore ese arrullo, ¿entendés? Ese arrullo, boludo, es como vos lo que te pasaba con el regional, decís: “Pero y si yo vengo de acá, viejo. Y es la música que hace mi pueblo, ¿cómo no la voy a elegir o respetar?“. Y después se transformó en un gran pilar de mi vida.
Y Mercedes, cada serie de pódcast que yo hago, entrevista, cuestión, no sé, puedo estar entrevistando a la persona más famosa del mundo, y aparece Mercedes Sosa. Es como un ángel que aparece en mi vida, en distintos momentos de mi vida. En mis momentos más punk, más rockero …
SoG: Y aparece Mercedes.
A: ¡Sí, boludo! Y la respeto y ha logrado meterse en mi corazón y en mi cerebro de muchísimas formas. Y me hace conectar también con el mundo. Es como decir la palabra Maradona en cualquier lugar del mundo, bueno, decir la palabra Mercedes Sosa … Y ya saben de dónde vengo. Entonces eso, eso haría.
SoG: Increíble. Qué bonito cierre.
A: Sí.
SoG: Te respeto, y te admiro un chingo y …
A: Yo también.
SoG: Todo lo mejor para ti.
A: Muchísimas gracias, mi amigo. Muchísima suerte. Gracias por la flexibilidad. Y discúlpame que estaba muerta de cansancio.
SoG: No hay de qué, aquí estoy. Ojalá algún día nos veamos en México o acá cuando vengas también, si quieres.
A: Sería espectacular.
SoG: Gracias por todo.
A: Nos vemos.
[Y así, con los ojos llorosos y las emociones desbordando, terminó uno de mis momentos favoritos de la vida. Al editar esta entrevista volví a sentir el revoloteo de emociones, y, sobre todo, la motivación para seguir con esto.
Aquí termina la primera serie de Off The Stage. Espero la hayan disfrutado. Gracias por leer y por el apoyo. Nos leemos pronto. Off The Stage Temporada 2 is in the making.]
