Off The Stage – Pt. 1 (Español)
(For English, here)
Berto Cáceres. Es una figura crítica dentro de la escena musical hispanohablante y ampliando sus propios límites y fronteras con artistas de otras regiones de habla no-hispana, creando una comunidad que aprecia la autenticidad y pasión por sobre los cánones que podrá dictar el mainstream. A través de su trabajo, Berto no solo ha apoyado a artistas emergentes, pero ha contribuido a expandir su alcance a audiencias internacionales.
A continuación, la primera entrevista de la serie Off The Stage. Donde hablamos de los inicios y trayectoria de Berto, director y fundador de Spinda Records y La Novena Escena. Sin más, los dejo con esta interesante conversación.

SoG: Esta serie de entrevistas se llama Off the Stage, y de hecho esta es la primera. La intención de esta serie es darle foco a todas estas personas que no necesariamente están sobre el escenario. Y que, con su trabajo, su tiempo, su esfuerzo, su pasión, mueven la escena musical.
Así mismo, no me quise enfocar únicamente en mi escena local, Viena, y extenderlo mundialmente. Aprovechando tanto mi experiencia en la escena mexicana como los contactos de escenas de diferentes lados. Y así aportar esta visión un poco más global, tal que podamos encontrar similitudes y contrastes en experiencias de todos estos héroes sin capa.
Berto (B): Al final te voy a decir que cuando acabe la serie te darás cuenta de que todo el mundo te va a contar lo mismo.
SoG: Algo así me imagino realmente. Si tomo en cuenta mi propia experiencia como promotor en México, creo que tengo una idea de lo que todos sufrimos y cuál es nuestra motivación detrás.
B: Es muy parecido y los problemas con los que te encuentras son prácticamente iguales. Evidentemente, cambia el contexto, cambia la economía, cambia el país, cambia todo eso. Pero al final casi todo es lo mismo, porque todo el mundo pasa por las mismas fases.
SoG: Pues, vamos a darle.
Obviamente cuando pensé en hacer Off the Stage, de las primeras personas que me pasaron por la cabeza fuiste tú. Hace ya rato habíamos hablado para organizar algo aquí. Y ya teniendo esta conversación, creo que tú fuiste el que me mencionó la idea de “bueno, pues cuando quieras hacemos una plática entre los dos”.
Y desde ahí ya lo tenía en mi backlog mental. Y cuando salió esta idea fue como, “¡claro!, el primero al que le tengo que marcar es a Berto”. Y al final resultó muy natural, y tu disponibilidad también fue algo que agradezco mucho.
B: Soy bastante accesible porque como tú antes decías, la gente que trabaja detrás de la escena o detrás de todo esto, no solemos tener espacios para hablar. Entonces, yo pienso que cuando alguien te ofrece un espacio lo mínimo que puedes hacer es darle el tiempo.
No todos los días se te abre una puerta para poder hablar, y lo que tú vas a preguntarme o interesarte es un enfoque totalmente distinto a que si estás hablando con un artista. Y pues estoy agradecido por darme el espacio.
SoG: Naturalmente, lo que ambos amamos es la música. Y creo que justo ocupar este espacio para dar foco a todo este trabajo que hay detrás es algo que a mí me motiva. Vaya, que todo mundo vea que no solamente es el artista el que está trabajando, que trabaja un chingo sin duda, pero también hay mucha gente que ama esto, y que pone de sí para que todo suceda.
Y con esta motivación, quise escarbar un poquitito más en el corazón que hay detrás de tu label, Spinda Records. ¿Qué es lo que hace latir a Spinda Records?
Haciendo un poquito de investigación, vi que te graduaste en Media Studies, ¿correcto?
B: Sí, hice un Media Studies degree. Es una mezcla entre periodismo, comunicación, un poco de diseño, … una mezcla de un poco de muchas cosas. Y luego estuve trabajando un tiempo como técnico de realización en televisión, técnico de sonido, e iluminación. O sea, muy enfocado a la parte técnica. Pero lo mío no era la parte técnica.
Entonces, volví a estudiar de nuevo e hice un máster, en este caso en Gestión Cultural, muy enfocado a la música en concreto. Y cuando terminé el máster acabé trabajando en un ayuntamiento llevando un poco lo que era la sección de cultura.
Ahí me abrí un poco las puertas, no solo a la música, que sí, pero también para trabajar mucho en teatro, en circo contemporáneo, en danza, etcétera. Todo esto desde el punto de vista de la producción de eventos.
De ahí di el salto a una empresa privada, en la que seguí trabajando en producción, pero ya más enfocado sobre todo en teatro y circo contemporáneo. Luego llegó la crisis del ladrillo en España, a mí me cogió en el 2012, que fue cuando mi situación en esa empresa, a la cual le agradezco muchísimo porque aprendí mucho, era insostenible porque no se podía trabajar a nivel de cobrar y demás. Era una situación un poco complicada para el sector cultural en aquella época. Y yo ahí di el salto y dejé la cultura completamente.
Empecé a trabajar en comunicación, pero en otro sector que no tenía nada que ver, en el sector de los videojuegos, las apuestas deportivas y demás. O sea, no tenía absolutamente nada que ver, pero los principios son los mismos, emisor, mensaje y receptor. Y nada, estuve trabajando ahí un tiempo de seis años, pero como digo yo, “la cabra siempre tira al monte” y pues a mí me llamaba mucho… yo tenía muchas ganas de volver al sector cultural. Y al final acabé volviendo, pero ya no trabajando para nadie, sino montando yo mi empresa.
SoG: Entonces, ¿cuál crees que sea ese momento o experiencia que te hizo decir: “Tengo que hacer esto y tengo que fundar mi propio sello“? O sea, ¿hubo algún momento canónico que dijiste: “Ya, va a ser esto“?
B: Son varios momentos, no es uno. Yo en un principio creía que se debía a que yo necesitaba trabajar en cultura de nuevo. Pero luego, al mismo tiempo que eso, yo estaba buscando ser papá, que al final acabó pasando. Entonces, yo quería un trabajo en el que yo pudiera disponer de mucha libertad horaria, no de trabajar poco, sino tener libertad horaria para yo trabajar cuando quisiera. Que al final trabajas más todavía. Pero, por lo menos decir: “Oye, pues mira, quiero trabajar de este horario o este otro horario“.
Al mismo tiempo, que esto de hecho es la primera vez que lo cuento así en un medio de comunicación o una revista o una entrevista o lo que sea, yo estaba sufriendo de una especie de mobbing (acoso laboral) en mi anterior trabajo. Entonces se juntó todo, el acoso laboral con el que yo iba a ser papá, con el que yo quería volver a cultura. Y todo eso fue un cóctel molotov que acabó convirtiéndose en que yo empecé a trabajar {por mi cuenta} y monté Spinda Records.
Durante aproximadamente un año compaginé mi trabajo de día con Spinda Records. En ese momento como un auténtico hobby al que yo le dedicaba dos/tres horas al día, y acababa acostándome a la una/dos de la madrugada todos los días. Hasta que llegó el momento en que dije: “Vale, este hobby me requiere mucho más tiempo del que yo le estoy dedicando. Si le dedico más tiempo, ¿funcionará? Mmm, no lo sé. Voy a intentarlo“.
Y lo intenté, básicamente dejé de trabajar para la otra empresa y me puse full-time con el sello. Y ya está. Aún ocho años después sigo sin saber si hice bien o hice mal, porque yo en mi anterior empresa vivía mucho más tranquilo, ganaba más, pero hacía algo que no me gustaba.

SoG: Claro. [Creo que muchos se podrán identificar con esto]
B: Pues bueno, a nivel económico y de crecimiento profesional creo que hice mal, pero a nivel personal creo que hice bien. Entonces, bueno, pues no lo sé.
SoG: Ese brinco para hacer lo que te apasiona es algo que admiro muchísimo y que también quería platicar, o al menos mencionar, en algún punto de toda la serie de entrevistas con las personas que tengo planeado entrevistar. Esa admiración que tengo por ese pasito extra.
B: Yo qué sé. Lo que pasa es que es complejo, Erwin, porque a ver, cuando tú trabajas para una empresa externa, o sea, tú no eres tu propio jefe. Entonces, tú ahí tienes cierta tranquilidad porque sabes que a final de mes vas a tener tu salario y ya está. Pero cuando montas tu propia empresa o tu propio negocio, no sé, tu sueño o lo que sea, esa certidumbre se convierte en incertidumbre total.
Y de repente hay situaciones que son totalmente reales en las que a lo mejor tú te puedes ver con tres/cuatro meses en los que no generas beneficio alguno, estás {esos} meses perdiendo dinero. Entonces, a nivel psicológico es muy, muy complicado de gestionar. Y por eso siempre se dice que los empresarios, o la gente que trabaja para sí mismo, van a un ritmo de trabajo un poco más acelerado, porque es una locura, nunca sabes si este mes vas a cobrar o no vas a cobrar. Básicamente, no lo sabes. Pero el trabajo lo vas a hacer.
SoG: Sí, claro, y no te queda de otra. O sea, es: trabajar o morir. Está muy cabrón eso.
B: Claro. Entonces, es complejo, muy complejo. Y ahora que me preguntas cuál fue ese punto, ese detonante. Te diría que esos tres. Pero hoy, visto con el tiempo, con la perspectiva que te da el tiempo, yo diría que la razón real, y esto es algo a lo que llegas con el paso de los años, realmente el hecho de que yo me iba a convertir en papá, básicamente.
O sea, para mí eso fue un cambio de paradigma en mi vida que me hizo replantearme absolutamente todo.
SoG: Ya, claro. ¿Y por qué un sello discográfico? ¿Ya tenías esa idea o ese gusanito?
B: No, no tenía ese gusanito. O sea, simplemente lo que a mí más me gusta en esta vida, es la música, ¿vale? Desde que descubrí la música conscientemente con once/doce años. Siempre he tenido música alrededor, pero ya cuando tú empiezas a escuchar tu música, eso ha sido lo que me ha movido.
O sea, yo he viajado a sitios por música, mis amigos, todos los amigos que yo he hecho durante toda mi vida, el punto de unión es la música. Mi hobby, lo que yo colecciono son discos o revistas. O sea, todo, los libros que yo leo son de música. Soy un enfermo de la música, soy un melómano.
Entonces, para mí, el pensar que yo podía acabar trabajando y aportando algo a ese sector, era también algo que a nivel personal me llena increíblemente. Me llena porque estoy haciendo algo que realmente me gusta.
Y a ver, Spinda Records es un sello independiente, super modesto. Pero yo siempre digo que el día que yo no esté, me iré con una serie de victorias. Como, por ejemplo, he llegado a trabajar con Jack Endino de Seattle [Mastering de Las Formas de Ondas por Medicina], he llegado a hacer discos para King Gizzard, he llegado a trabajar con bandas españolas que me encantan, de las cuales yo soy fan y yo nunca, nunca creía que iba a poder trabajar con ellas. He llegado a estar en festivales totalmente detrás y llevarme el placer de decir: “Mira, estoy viendo la actuación de tal grupo y no estoy fuera, en el pitch, estoy detrás del escenario viéndolo“.
Son otras perspectivas que tú te llevas de la música que, si a lo mejor yo no hubiera estado dentro, pues ese punto de vista jamás lo hubiera tenido. Entonces, hoy por hoy, sé lo que es poder hablar con gente de la que soy un auténtico admirador y cuando hablo con ellos digo: “Joder, qué pasada“. Ese tipo de cosas a nivel personal llenan mucho. Es como tener acceso a la parte humana del sector.
SoG: Te entiendo perfectamente. Cien por ciento. O sea, esto para mí ahorita es un hobby. Y digo ahorita porque uno nunca sabe, ¿no? O sea, porque dedico mi tiempo y mi pasión a esto, porque igual que tú, desde morrito, cuando conscientemente escuchaba música, pensé: “Esto es lo mío“. Y como dices, mis amigos, mis parejas, etcétera, siempre ha sido todo alrededor de la música.
Y esto es algo que también quería encontrar en estas conversaciones. Como que todos somos “ese loco de la música”. Todo gira alrededor de esto y es lo que nos llena. Y estar formando parte de esta escena, comunidad, sector, como lo quieras llamar, es algo muy enriquecedor y sí, son victorias que uno se lleva.
B: Mira, mira, Erwin, yo te hablo una cosa con total honestidad. Para tú entrar de algún modo, al nivel que entres en la música, tienes que estar muy loco. Porque es algo que es muy pasional. No atiende a racionalidad, es pura pasión. Porque si tú te paras a pensar fríamente todo, dices: “No tiene sentido, ninguno“, no lo tiene.
Pero ahora, el problema es que la música tú la puedes entender, si tú eres músico, pues puedes entender una música, que si está en corcheas, semicorcheas, en este ritmo, este patrón. Pero yo no soy músico, por lo cual yo la música la entiendo desde aquí [apunta con el dedo], desde la cabeza y el corazón.
Entonces, si tú te metes en ese sector de algún modo, ya sea como hobby, como trabajador, lo que sea, da igual, tienes que estar un poco loco porque es que no tiene sentido. Pero, sin embargo, la gente que lo hace lo disfruta increíblemente.
SoG: Sí, claro. Lo que nos mueve podría ser esa misma pasión y locura que tenemos por esto.
O sea, es un amor ciego a la música que es como: “Claro, quiero hacerlo“, ¿sabes? Luego me preguntan, “pero ¿Qué ganas?”. Pues gano la satisfacción de hablar con gente super cool, gente muy chida, muy interesante, muy creativa. Y con eso, yo ya gané. Y luego insisten, “Pero no ganas dinero de esto”. Ya sé, pero no se trata de dinero muchas veces. Bueno, porque yo no, no me estoy dedicando a esto y hemos decidido no monetizarlo.
Pero ya cuando tomas este paso que tanto admiro en personas como tú, ahora sí no solamente es una pasión, puede haber ratos en los que te las estás viendo negras y no estas monetizando nada.
Entonces en esta autogestión, pues siempre es ese ideal al que muchos tal vez añoramos. Llegas a describir el sello como el sello de un solo hombre. “A One-man indie label”. Pero en práctica, ¿te enfrentaste a todo tú solo?
Me puedo imaginar que fue todo parte de una red de apoyo, gente igual de “loca”, digamos, como nosotros, que te ayudó a cimentarlo. Cuéntame un poco cómo fue.
B: Detrás de Spinda Records solo estoy yo. No hay nadie más y nunca ha habido nadie más.
Pero cuando empiezas en algo, igual que si tú empiezas, por ejemplo a coleccionar monedas o algo. Hay una fase primigenia en la que tienes que preguntar mucho y leer. Porque te tienes que informar y formar. Entonces, en esa primera fase, yo preguntaba a muchísima gente.
Yo les preguntaba a las bandas underground que a mí me gustaban: “Oye, ¿esto cómo funciona? ¿Cómo haces tú? O, cuando tú trabajas con un sello, ¿cómo es esa relación? ¿Qué hace el sello por ti o qué haces tú por el sello?“. Y entonces ahí poco a poco, fui copiando y adaptando cosas.
Algunas te funcionan, otras no y las desechas. Otras sabes que tienes que hacerlas, pero no las haces porque no tienes el conocimiento. Y luego al final acabas trabajando con una red de personas, pero no es que formen parte del sello.

SoG: Creo que esto también coincide mucho con el lado de los artistas. Seguido cuando hago entrevistas a músicos sale el punto de la importancia de armar tu equipo, tu red. No necesariamente parte de la banda o en este caso, no necesariamente parte de Spinda Records, pero es esta comunidad que se tiene y que ya se conocen tanto que hay una conexión casi cuántica del cerebro donde todo fluye.
B: Claro. Es un poco la diferencia entre ser independiente. Que ser independiente no es igual a “Do it yourself” (DIY) . Son cosas distintas. DIY para mí es que tú haces todo.
Y Spinda Records no es un sello DIY, es un sello independiente. Y yo entiendo independiente, como que no me rijo por las normas establecidas y que yo soy quien decide el rumbo del sello para un lado o para otro.
Dentro de esa independencia hay cosas que son totalmente “do it yourself” y hay otras cosas que las externalizo.
SoG: También recuerdo, había leído en la descripción de Spinda, que describes La Línea, como un pueblo donde nada bueno suele pasar.
Y me recordó una experiencia personal, donde igual estaba en un pueblo donde nada bueno solía pasar y eso mismo me empujó a hacer algo [para que pasen cosas].
¿Cómo crees que ese ambiente haya afectado o le haya dado forma a la identidad de lo que es Spinda Records?
B: La Línea es un pueblo del sur de España que está en una situación geográfica muy estratégica porque está básicamente en las puertas, está en el estrecho de Gibraltar.
Es una ciudad muy pequeña, tiene sesenta/sesenta y cinco mil habitantes. Tiene muchísima playa, es barata para vivir, es pequeña, por lo cual todo es muy manejable.
Y luego yo también tenía muy claro cuando me vine a La Línea que lo que yo iba buscando era bajar el ritmo. Bajar el número de revoluciones por minuto a las que latía mi vida.
¿Cómo ha afectado eso al sello? Pues afecta muchísimo, en lo bueno y en lo malo. Porque {en el caso de la música} en España todo se centra en Madrid y Barcelona. Si tú estás fuera todo es más difícil. Cosas tan sencillas como hacer la promo de un disco. Si yo estuviera en Madrid o Barcelona, yo haría una rueda de prensa, o una presentación del disco en una tienda con medios de comunicación, me aseguraría que los medios top estuvieran allí, etc. Desde aquí yo eso no puedo hacerlo. Puedo hacerlo si me voy a Madrid, pero para ir yo tardo seis horas. A Barcelona ya ni te cuento, porque son doce horas.
Entonces, cuando vives en la periferia, en las afueras de donde está todo, te quitas muchas posibilidades. Pero al mismo tiempo también te da mucha libertad, como nada te afecta de manera directa, porque vives muy lejos de todo te da libertad de movimiento.
Entonces, si yo estuviera a lo mejor en Madrid o Barcelona, estoy seguro de que Spinda Records probablemente sería más grande. Probablemente también tendría una línea editorial mucho más marcada, porque yo habría encontrado seguramente un filón de decir: “Vale, pues voy a tirar por este estilo de música“. Pero porque es lo que me funciona a nivel económico, me hubiera, tal vez, dejado corromper más fácilmente por el dinero o algo parecido. Pero al estar totalmente fuera, al final vas a tu rollo.
Para que te hagas una idea, aquí en La Línea a lo mejor hay un concierto cada tres meses o cada dos meses, y el que hay normalmente es porque lo organizo yo. Entonces, no pierdes tanto tiempo tampoco siguiendo cánones y siguiendo patrones, sino que vas un poco más libre. Y al mismo tiempo también creo que es muy bonito, por la descentralización. No todo tiene que pasar en Madrid o Barcelona. O sea, es que las ciudades pequeñas y del extrarradio también tienen derecho a que haya cultura.
{Al final,} es algo muy reconfortante, porque cada vez que hago algo en la ciudad en la que vivo, la gente que le gusta la música evidentemente sabe lo que estoy haciendo, se enteran, hay como feedback. … Entonces, afecta, y afecta muchísimo.
SoG: Seguro, tanto a la identidad y a la independencia que tanto es lo que valoras de tu sello. Tú puedes decidir la corriente o el camino que tú quieres. Y también creo que sí es notable en el pool de bandas que tienes. Me imagino en un principio tenías muy claro como de: “Bueno, esto es lo que escucho, estas son las bandas que me gustan“, pero también creo que está muy chingón que hayas volteado, por ejemplo, a ver bandas latinoamericanas, a Las Finde, por ejemplo. Ahora también tienes…
B: A Las Robertas, a Adiós Cometa, de Costa Rica … Fíjate qué curioso, cuando yo empecé con Spinda Records, de hecho, la última semana de noviembre de 2017, yo hice un listado de trece bandas con las que me gustaría trabajar. De esas trece bandas he acabado trabajando con todas menos dos. Eh, que una es básicamente una banda de aquí cerquita que se llama Atavismo. Y aun así acabé trabajando con ellos en un split, pero bueno no he publicado ningún disco de ellos. Y luego otra banda que es Arena, que es una banda del País Vasco que iba a publicar su último álbum, pero antes de que lo publicáramos se separaron. Entonces, bueno, pues ahí se quedó la cosa, pero bueno, también pude trabajar con ellos en un seven inches split. Por lo cual, bueno, realmente puedo decir que de esas trece bandas he trabajado con todas. Lo cual, también es algo más que te llevas a la tumba contigo. Dices: “¡Joder, hiciste una lista de primeras y he acabado trabajando con todas!“.
Y, a ver, en lo que es el tema de la línea editorial, Spinda Records no tiene una línea editorial. No hay, no existe, ¿Por qué? A ver, si cualquier persona mira las primeras referencias del catálogo de Spinda Records del año 2017, 2018, 2019, 2020, hasta la pandemia, la gente dirá: “Joder, esto es un sello de heavy psych y de stoner“. Y yo te diré: “En ese momento era la música que yo más escuchaba“, {aunque} a mí la música que más me ha gustado siempre es el grunge, el britpop, el shoegaze, el rock alternativo. Eso es lo que más me ha gustado siempre y lo que más me gusta, de hecho, hoy en día.
Sin embargo, se te van presentando oportunidades o tú buscas oportunidades y empiezas a trabajar con otras bandas de otros géneros, y empiezas a trabajar con bandas de dream pop, de post-hardcore, o bandas que te mezclan incluso temas de jazz, de todo. Entonces, hoy por hoy yo diría que el catálogo de Spinda Records del año 2024, 2025, 2026 representa mucho más lo que es Berto Cáceres. Mis gustos, pero no mis gustos de ahora, sino mis gustos en general, de siempre.
Y entonces, cuando tú eres un sello independiente tienes que publicar algo primero en lo que crees. Porque si ese disco no te enamora, no tiene sentido que te metas, porque no vas a hacer tu trabajo bien. Entonces, conforme mis gustos van cambiando, hay ciertos géneros con los que yo ya no me siento identificado. Igual que a lo mejor dentro de diez años, si sigo vivo, pues a lo mejor, no edito nada de dream pop y estoy editando jazz solo. Pues yo qué sé por qué, pero esa es la libertad que te da la independencia.
Luego, con el tema de Latinoamérica que comentabas, eso fue supercurioso, porque yo empecé trabajando con una banda de unos chavales argentinos que se llaman Les Nadies. De hecho, ya no existen, pero que eran argentinos, pero el compositor principal se había venido a Barcelona a vivir. Y a través de un foro que se llama Doomcharts, un foro así medio todo de stoner, psicodelia muy cañera, todo así. Pues di a parar con una reseña de un EP que habían sacado. Y entonces me puse en contacto con ellos y les dije: “Oye, mira, me interesa sacar esto en vinilo, pero ¿tenéis algún tema más, de tal forma que lo podamos completar y sacamos un LP en vez de un EP?“. Me dijeron: “No tenemos ningún tema más, pero podemos hacer dos temas más en cuestión de tres, cuatro meses“. Venga, pues esa fue la primera banda extranjera con la que yo trabajé, no te digo latinoamericana, no española. Entonces, bueno, ahí se quedó eso como una colaboración así puntual.
Y luego, pues se presentó la oportunidad de Fin del Mundo, que fue super orgánico. O sea, yo vi la sesión de KEXP como muchísima gente. Y automáticamente les mandé un mensaje por Instagram diciéndole: “Oye, me encanta lo que hacéis y me encantaría trabajar con vosotras“, básicamente. Y empezamos a trabajar juntos. Así fue, super natural, orgánico. [Más sobre esta historia en nuestra entrevista con Julieta – Fin del Mundo].
Y bueno, cuando empiezas a trabajar con una banda, se forma un vínculo, esos grupos de WhatsApp en los que hablas de cosas que ya no tienen nada que ver con la banda, sino que estás hablando de música, de cosas personales, y demás. Y a raíz de trabajar con ellas, que empezaran a hablarme de bandas latinoamericanas y de yo empezar a trabajarles la prensa, me vi expuesto a un montón de bandas latinoamericanas.
Y entonces llegué a la conclusión de que Latinoamérica es una pasada, lo que hay allí y lo que está por descubrir. Y ya no te hablo de Sudamérica, sino de Latinoamérica en general. Y es que es increíble la cantidad de música que hay allí a un nivel de producción y de sonido increíble.
Y pues bueno, empecé a trabajar poco a poco con más bandas latinoamericanas y la realidad es que hoy en día un porcentaje bastante importante del rooster de Spinda Records está compuesto por bandas latinoamericanas. Y no es que intente replicar el caso de éxito de Fin del Mundo, porque no va por ahí, ese no es el objetivo, sino que como yo me muevo por bandas que me gustan, si ahora me llegan muchas más bandas que me gustan de Latinoamérica que de España, pues es lo que hay.
SoG: Qué bonito, y qué chido. O sea, ¿tú dirías que esta relación que tienes con las Finde es una relación simbiótica? Porque yo lo que veo es que ellas explotaron no nada más por el KEXP, pero en el momento en el que las firma Spinda Records, sacan el vinilo, en mi punto de vista fue: “Órale, ¿qué está pasando? Ya tienen físicos, ya tienen comunicación más clara“. Y luego …
B: A ver, a ver, creo que sí y no. Fin del Mundo, yo creo que ellas iban a explotar estuvieran con quien estuvieran, ¿vale?
SoG: Si con quien estuvieran, claro.
B: Sí. Eh, y si ellas hubieran decidido estar solas, también hubieran explotado. Pero ellas explotan en el momento en el que sale la sesión de KEXP, ahí explotan a nivel mundial. Pero luego, por ejemplo, hay un antes y un después cuando empiezan a girar por Europa, porque de repente les conoce muchísima más gente.
Entonces, yo creo que fue una conjunción de cosas que ellas dieron un KEXP tremendo, espectacular. Desde mi punto de vista, fue el mejor de todos los que hubo. Pilló en un momento en el que la gente estaba necesitada de muchas cosas y era como el culmen de una música que mucha gente había estado escuchando, pero no la había podido ver en directo porque la banda no podía girar.
Y luego en Europa, en el momento en el que fichan con Spinda Records, la cosa cambia también un poco, llegan a Europa y funciona muy bien, cuando vuelven {a Argentina}, vuelven como más grandes de lo que eran. Y me imagino esto pasa en todos lados.
Entonces, yo creo que ahí hay como una especie de retroalimentación constante entre todas las partes. Pero ¿qué es lo que hizo que Fin del Mundo explotara? Su música. Su música y, en segundo lugar, KEXP.
SoG: Claro, {su música en primer lugar}. Pero me refería a una relación simbiótica porque partamos de que se dio esta relación, habría sido con una disquera u otra. Pero se dio con Spinda Records.
Y el momento en el que llegan acá, para ellas les va increíble también teniendo aquí la distribución que Spinda les da. Pero lo que mencionabas, que con esta interacción que tienen diaria, las bandas que conoces a través de ellas o algún comentario enriquecen al sello. A eso me refiero con que es simbiótico, que es para los dos lados.
B: Evidentemente. Es una retroalimentación, porque a lo mejor Spinda Records no hubiera tenido acceso a X bandas si Fin del Mundo no hubiera estado en Spinda Records.
Hoy por hoy, lo puedo decir sin ningún tipo de tapujo, y creo que aparte es evidente, Spinda Records ha crecido en gran parte porque empieza a trabajar con Fin del Mundo. Porque hasta que yo empiezo a trabajar con ellas, el perfil de bandas con el que yo trabajaba era un perfil un poquito más pequeño, y Fin del Mundo me abre la posibilidad de empezar a trabajar con bandas un poquito más grandes, quizás porque me lleva a mí al límite, y al tener que empezar a trabajar de otro modo, haciendo las cosas de otro modo en muchos aspectos, y en otros aspectos he seguido haciéndolo igual que al principio. Pero claro, es como que yo con Fin del Mundo me pude demostrar a mí mismo qué podía hacer también.
Entonces, es como que subí un escalón, gracias en parte a un proyecto con el que empecé a trabajar. Y ese proyecto a su vez, al yo subir un escalón, también subió un escalón. Como que hemos ido ahí a la par, más o menos a la vez. Pero bueno, yo eternamente agradecido a Fin del Mundo por todo y porque creo que es una banda que significa mucho para muchísimas personas.
A nivel emocional, a nivel musical, creo que es una banda muy importante.
SoG: Sí, sí, son unas chingonas. Máximo respeto y un shoutout a ellas.
Continuando con esto, también en el 2023, se crea La Novena Escena como agencia de Booking. Me parece un paso super natural, después del sello y ahora el organizar las giras y demás, ¿cuál crees que fue ahora ese momento en el que dices: “Bueno, ya tengo Spinda, ahora vamos a formar esta agencia “?
B: Desde el principio con Spinda Records yo organizaba conciertos, ahí como promotora. Lo que pasa es que para mí era muy caótico todo porque, a veces yo trabajaba con bandas a nivel booking que no pertenecían al sello y al revés.
Entonces, en el momento en que yo empiezo a trabajar con X bandas … y empiezo a vender conciertos a promotores, como una oficina de booking. Yo ahí empiezo y digo: “Vale, eh, esto tengo que separarlo“. Y yo tuve muy claro que no todas las bandas de La Novena Escena iban a estar en Spinda Records y no todas las bandas de Spinda Records iban a estar en La Novena Escena.
Y cada vez más me doy cuenta de que ya estoy en un proceso de cambio a nivel interno. Estoy intentando tener menos bandas y estar más involucrado con todas. No te digo en booking, sino en general.
Porque, ¿qué es lo que pasa? Que, si tú llevas a esa banda X, le llevas el publishing, el label, booking, merch, management, le llevas todo, tú puedes permitirte tener cuatro o cinco bandas así y sobrevives. Pero claro, mi modelo de negocio era muy distinto, tenía muchas bandas a las que solo llevaba una cosa.
Entonces, eso genera que acabes haciendo muchos lanzamientos todos los años, ha habido años que yo he sacado catorce/quince discos en un año. Eso es una locura para un sello de una persona. Y ahí hubo años en los que he organizado seis/siete giras, aparte de conciertos individuales, lo cual también es una locura para una persona. Entonces, hace un par de años pensé: “Vale, esto se puede hacer, pero a mí me está costando la salud”.
Así que ahora estoy en un proceso de cambio en el que estoy intentando reducir el número de bandas que hay en el rooster de booking y reducir el número de bandas que hay en el rooster del label y trabajar con esas bandas, pero más cosas. De tal forma que yo me pueda involucrar en más partes del proceso, o sea, más tirar hacia un contrato tres-sesenta, como se suele llamar, pero sin entrar en todo, porque yo no voy a entrar en todo. Pero sí a lo mejor llevarle más cosas, no solo el booking o no solo el label.

SoG: Wow. Nada más de escuchar todo el trabajo que te avientas, admiro más tu trabajo y esa locura que te mueve a hacer todo esto. Es impresionante.
O sea, que todo nazca de esta pasión y este amor por la música y que al final lo llevas al punto de ser tu trabajo. Es algo que desconozco, porque simplemente estoy detrás como fan de la música, o tal vez como, “periodista”. Al notar todo el trabajo que hay detrás es impresionante. O sea, admirable como otros trabajos, pero igual es muy chido.
… [En fin] solo para cerrar con una última pregunta. Inspirado por una de mis periodistas musicales favoritas, Susana Medina, una mexicana muy chingona. (Escuchen Mezclas Abruptas)
La pregunta es: imagina que un día despiertas y estás en el pasado, frente a la casa donde creciste, tocas la puerta y te abre un Berto de once/doce años, en su tierna infancia. ¿Qué álbum le dirías que escuche para que asegures que se convierta en el Berto de hoy, director de Spinda Records y La Novena Escena?
B: Eh … Con once o doce años, es decir, estamos hablando del año 93-94. Pues ahí le diría que escuchara el Nevermind de Nirvana, básicamente, pero también le diría que escuchara el White Pony de Deftones. También le diría que escuchara, yo qué sé, el Agila de Extremoduro, le diría que escuchara el debut de Björk, el Angel Dust de Faith No More, El espíritu del vino de Héroes del Silencio, Fat of the Land de Prodigy, el Dookie de Green Day, o el Superunknown de Soundgarden, el Bubblegum de Mark Lanegan, o el Wretch de Kyuss.
Pero vamos, si tuviera que decirle a mi yo de once años, le diría: “Déjate de rollos y empieza por el Nevermind de Nirvana“. Ya está.
SoG: Ah, sí. O tipo “¿tienes pluma?, anota toda esta lista”.
B: Claro, y luego cuando llegues a los sesenta y a los cincuenta, cuando llegues a la psicodelia de los sesenta y a los Beatles y demás, cuando llegues al jazz de los cincuenta, hablamos. Porque al final todos hacemos el mismo recorrido.
SoG: Sí, todos llegamos allá en algún punto. Sí, claro.
B: Sí, claro. Eso es, todos, en algún momento, todos llegamos al jazz y al blues, todos.
SoG: Así es. Todos los caminos te llevan al jazz.
Qué chingón. Gran plática. Muchas, muchas gracias.
Muchas gracias por tomarte tu tiempo. Nos vemos pronto.
B: Pues nada. … Cuando tú quieras hablar, al final estamos navegando en el mismo barco. Ahí te queda un rato porque tienes mucho para transcribir.
SoG: Es una chambota pero al final se hace por amor y porque quiero que “el mundo” lea tus palabras y experiencias.
Que ya con varias bandas que he reseñado son parte de tu sello y ahora no se queda en un “Shoutout a Berto”, … ahora el famoso Berto de mis artículos ya tiene su lugar.
B: Nada, pues mil gracias por darme el espacio, … te mandaré el disco de Las Robertas para que lo disfrutes, incluso el de Dharma Chain.
[Me envió pre-escucha de los álbumes que en efecto disfruté y me encantaron. Por estar envuelto en Off The Stage no les pude hacer review. Pero NO SE LOS PIERDAN. 100% Recomendados.]
